de tan dilatados, mis ojos se nublan
de tanta tu presencia, me encadeno
por eso no sé volver
–José G. Maya
Ovovivípara. Mami, ¿cuándo termina hoy? Aterrada, hirsuto [un pelo de rana calva]. Mami, ¿estamos listas para mañana? Centro del festín. Mami, ¿me ayudas a levantar mi cadáver? Ofrenda. Dispendio. Mami, ¿por qué caímos aquí? Transclase. Mami, ¿quién nos ama? Transraza. Mami, ¿estás dispuesto a vernos morir? Transexo. Mami, ¿valió la pena humillarte por esa caricia? Transetaria. Mami, ¿prefieres verme crikeando o escribirme un poema? Transanfibia.
Como nosotros, este pantanal es la memoria de la memoria de la posibilidad: una paloma y su rama de olivo: una llave en la nariz e imaginar qué moto soy cuando arranco y me pongo loka. Asistimos al fortín, atestiguamos el fusilamiento, parimos el resto, lo vimos al espejo. Mami, ¿me enseñas cómo sentir cuando me salen las lágrimas? Arrastramos nuestras barrigas por el territorio de las salamandras, dedicamos nuestra hendidura a la contradicción, arrimamos nuestras vergas a la velocidad y a la escritura de poemas. Mami, ¿por qué tus calzones están marcados con labial? [escucha, hijo de puto: tengo miedo de verte morir] Mami, ¿por qué disfrazas tus ganas de control de disponibilidad afectiva?
Empezamos a quedarnos dormidas de miedo. Supimos que uno de nosotros se quedó ciego, desde ese día nada fue lo mismo. Soñamos con accidentes por ir tan rápido [es demasiada vida]. Somos el enemigo. Mami, ¿por qué buscas tanto estar tranquilo? Mami, ¿por qué eres tan violenta? Donde antes todo, ahora el miedo. Mami: eres un animal desesperada que quiere huir saltando al fuego. Este dolor es nuestro y el espacio de este cuerpo es una espina. Mami, ¿estás esperando el perdón o la belleza?
Destruida. Feroz. Obrera. Emergencia [quiero todo lo que signifique vida]. Mami: vas hecha huesos, ya no hay quien te apuñale, ya todo quedó atrás, ya ni siquiera polvo. Mami, ¿por qué ese señor te dijo puñal? Rompe el pacto de clase porque mama por toda la piel, porque jala recio, porque afronta el aniquilamiento de sí misma desde nadie sabe hace cuántas resurrecciones. Mami, ¿por qué dices que no crees en Dios? Aguardiente. Osca. Ronca. Anónima. Mami, ¿estás lista para devolver los golpes cuando te levantes del suelo? Mami, ¿por qué te da miedo que consuma si me dijiste que no es malo? Mami, ¿por qué las ramas de ese árbol quieren llevarme arriba?
Olemos a bestia moribunda, a su caída. Olemos a carta para decir que nadie tuvo la culpa. Olemos a que ya no vamos a tener una segunda oportunidad para saber si hubiera sido diferente. Mami: tu fantasía va más rápido que tus posibilidades de sostenerla. La materia es despiadada. Mami, ¿puedo inhalar la ceniza de tus antepasadas? Todavía no nos han dado el tiro de gracia. La vida no detiene su curso por nuestro retorcerse, esa es la mentira. Mami: ¿tu daño es colateral? [estoy loco por vestir mi pellejo del tacto de una boca sobre otra boca sobre otra boca] Mami, ¿te vale verga si elijo llorar? Mami, ¿por qué lloras?
Nacimos entre las enfermedades. Hallamos en acelerar nuestro corazón tanta belleza. Decretamos: morir cada quien con un amante, de noche, hasta el culo. Mami, ¿cuál es tu moral? Reventamos de gusanos nuestro pecho. La vida para eso se hizo, para acabárnosla en tres noches. Mami, ¿por qué si hablas así tienes tanto miedo? Llenamos el espacio de oquedades lubricadas y bolsas muy pequeñas de cristal. Mami: no digas mentiras. Quisimos hacer la crónica de nuestra caída: los muertos están cada día más pendejas. Los escombros de nuestro cuerpo fueron revueltos en la misma mezcla que usaron para construir un obelisco. Mami, ¿qué es lo más cercano a la felicidad para ti? [nunca reconocer tu cuerpo].
Más temblor que persona. Más máquina que tejido. Llorar en serio. Contraria. Mami: ojalá me veas muerto. Mami: necesito acabar con mi vida. Mami, ¿el cuerpo que reconociste era el tuyo o el mío? Le tiene paciencia al tiempo porque todo lo que viene ya lo vio. Ya vio cómo le rompieron la cabeza a quien ama. Ya vio cómo perdió un ojo después de fumar. Ya vio cómo le robó dinero. Mami, ¿crees que algún día la enfermedad acabe? Mami: después de este dolor vendrá algo terrible. Porque si no duele, no existe, porque prometió lo que sigue y desde entonces ha escapado de lo que sigue, porque nunca más el tiempo y sus visiones. Mami, ¿podremos rehacer nuestras vidas en esta segunda oportunidad?
Que entierren nuestros restos, que siembren este árbol de putas. Nacimos dando vergüenza, nacimos de la euforia misógina: quemaron a las brujas y se beatificaron como cristal de metanfetamina. Mami, ¿qué vas a hacer cuando sepas que consumí este sábado? Mami: me da gusto verte aquí llorando por lo mismo. Nos reímos después de la amenaza, nos reímos durante el orgasmo, nos cagamos de risa mientras nos pateaban en el suelo, nos reímos dentro de la urna donde nos juntaron a todos y de tanta risa les empañamos los vidrios de la capilla. Mami, ¿cuándo estarás colmado y calmado? Mami, ¿no te huelen estos días a los últimos de un suicida? Mami: tal vez después de la guerra sobrevivas, tal vez haya alguien que te recuerde con odio e inicie otra guerra. Nuestro camino está tan lejos del dolor, por eso recurrimos a la efedrina. Mami: te deseo la luz que no tuviste [el mundo es un ser de amor imposible, un vacío persistente].
Mami: soy dueño de mí y nunca seré tuyo. Mami: todo sea por la perversión del mundo. Mami: todo por la velocidad a la que se derrumban las cosas a tu alrededor. Mami, ¿no te has dado cuenta? Mami: todas aquí iremos desapareciendo. Mami, ¿recuerdas la primera vez que me hice una herida para ver qué se siente? Mami, ¿cuántos acuerdos violaste porque no estuviste de acuerdo? Mami: lame esa memoria que duele porque es tuya. Mami: desde ese espacio entre tus costillas sale el daño. Mami, ¿y si estar juntos sólo es una manera en la que escapas de lo que no quieres decirte a ti misma? Mami, ¿de dónde vas a colgar esa soga? Mami: yo en cambio lloro por ti. Mami: yo te quise matar y no pasó nada. Mami: tú me quisiste matar y no pasó nada. Mami: te quisiste morir y no pasó nada. Mami: me quise matar y no pasó nada. Mami, ¿estás lista para dejarlo ir o seguirás siendo tan violento? [siempre contigo 🍒].
Chucho G. Galindo


Deja un comentario