Ameli González ha construido su andar poético con los restos que encuentra en la fosa común a donde se avientan los cuerpos jóvenes fanáticos de Pokémon. De ceniza y de sangre son los textos de esta estudiante de la Prepa 55.
Dar parte de los hechos
Como cuervo sobre los cables
miro la desolación del mundo,
los fragmentos civilizados que caen
uno por uno
a trescientos sesenta grados,
es decir, al mismo punto,
es decir, que no hay nada nuevo bajo el sol
miro el gris de lo que fue nuestra tierra
y odio la vista que me permite testificar
la poca luz que alcanza para enfocar el derrumbe
lo miro sin ser parte de ustedes
y sus manos manchadas,
sus pedazos desbordados,
su profundo arrepentimiento
por no haber hecho lo suficiente
Canto al desamor de una sirena
Te odio como odio
el callado día de agosto en que posaste
tu mirada sobre mí
tan gris como todo el tiempo
sin presagiar
que lo que nos mantendría unidos
pronto sería nuestra derrota
te alejaste
una distancia honda como la que nos unió
por primera vez
nuestra primera vez
tan gris como nosotros
sintiéndonos unidos cada vez
cada vez menos
tiempo tan separado
tiempo tan separado del mundo
tiempo tan separado del mundo dislocado de promesas
fuiste mi primer beso con sabor a sangre
fuiste sangre de mi sangre
sangre del engaño
fue el engaño lo que nos llevó a estar juntos
contigüidad que sonaba a algo posible
en ese entonces
¿qué nos unía en realidad?,
¿la realidad de no poder ser uno?
el uno convertido en tres
maldita sea
tú ya no eres para mí
que suena a imposible
mi yo te reclama
quiero que seas el fénix que regresa
de la muerte
el sol de medianoche
lo imposible
sí, ven, recuéstate en mis piernas
volvamos a estar juntos
eres el gran todo de mis
recuerdos mi ser de
secundaria
más allá de lo que me hunde siempre
estás tú
como condena
sigo esperando que seas el río
lleno de lirios
mi oasis personal
el significado del bien
pero ahora tú le perteneces a otra
y yo al frío gris que abandonaste
llenaste mi ser de promesas
para escapar de lo incoloro
espero que te reveles
como la verdad sin
anhelar nada
sigo esperando sigo
me rompes en mil pedazos
te odio porque me haces feliz
en mis recuerdos
odio que haces feliz a otra
odio que ella no sabe hacerte feliz
ni sabrá nunca
odio odiarte porque de noche en mi mente
me haces uno
contigo
te odio
y odio que soy tuya sin que tú lo sepas
No soy la primavera
No soy lo que esperan
no soy siquiera alguien
no soy
me dejo arrastrar por la moda
los comentarios malintencionados
los estereotipos
aunque las manos del mundo
y mis condiciones materiales lo limitan
no seré la psicóloga que soñaron mis abuelos
ni la dama de buena moral
de piernas cerradas y lengua medida
pienso cosas
que no debería pensar una muchacha recatada
mi cuerpo pide sexo
me pide toda
me reclama
mi cuerpo mi cuerpo mi cuerpo
repito incansable
y mi mente clama la tranquilidad que no hay en casa
y mi corazón hierve de sentimientos estorbosos
y mi mirada no alcanza más allá de donde no puedo
me llamo Abril
no soy el cuarto mes
no soy las flores
no soy la primavera
no
mi campo está yermo
es todo ceniza
no soy una dama
no soy siquiera alguien
no soy
no
Fosas
Rosas negras debajo de las fosas
clandestinas,
cerros, ríos, desiertos,
terrenos baldíos,
tumbas inexistentes
en la ceniza que los recuerdos dejan
sus fantasmas nos susurran algo inamovible
en cada discurso del Estado
la verdad se hundió
junto con sus vidas
Rincón
En el rincón de la cantina
tiraste tu primera piedra
haber nacido te desgarró
sin mirar atrás
igual que espuma que se bebe
espuma que se expande
como el silencio
de fondo panteón rococó canta
finge que soy importante
que soy todo para ti
Gengar
Tela terciopelo
órbitas de mil colores
me llenas de luz
me llevas al mar
del éxtasis
bucles de huracanes dejando desastres
garras de granito
acariciando mi cuerpo mientras
me marcas
fuga ángel de luz
sabor paraíso
envenenándome
Rapidash
Desnúdate
susurraré a tu oído
no tendré miedo esta noche
mas hoy seré tuyo
nos uniremos en la
nube prometida
ruegas por mis lágrimas
entre mis rodillas
sangre
pones el mundo de cabeza
más mi orgullo he dejado en la almohada
aprovéchate de mí
apaga las luces
seré el objeto que se rompe
seré tu animal
salvaje
Slam
barrer los huesos borrarlos inocentes barrer muertos como tantos muertas y él sólo quiere su alma por la mía profundo entro en agua oscura deslizar mi cuerpo en un mar de lirios me hundo entre pulseras calientes se enredan entre el radio y el cúbito los hacen cenizas ya estoy ya se posaron tus botas sobre la playa negra del olvido una gota de luz entra en el mar se ha infestado en mi mente el slam de pensamientos gana la muerte

Ameli González (Estado de México, 2008): Estudiante de la Prepa 55, raíz seca de una dalia, escombros en la habitación, artista del crochet y de las flores para intentar ordenar su vida.

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